Kung Fu y Tai Chi en el Templo Shaolin de Mexico AC
Kung Fu, Tai Chi y Qigong en México Templo Shaolin de Mexico AC Centro Cultural, Editorial, Restaurante, Promotora de Budismo, Salud y deporte en Mexico
Hace unos días recibimos la agradable visita de Alfonso Andre de Caifanes en el Templo Shaolin de México AC, muchas gracias por el hermoso mensaje que nos envía !

La semana pasada se realizo una entrevista en Stereo Cien “Enfoque” programa nacional famoso en nuestro país por contar con personalidades de los medios de comunicación como Adriana Perez Cañedo y Jacobo zabludovsky, en esta ocasión Adriana entrevista al prof. Daniel Corona respecto al Tai Chi Chuan.
Aqui un pequeño fragmento:

Hace algunos años Omar Chaparro y el prof. Daniel Corona (Heng Yi) participaron en la revista Artes Marciales de México y hace unos días Omar fue entrevistado por la firma de televisión TNT +Films en el Templo Shaolin de México AC donde por unas horas recordaron y compartieron nuevamente técnicas de sus estilos de Karate Do Shotokan y Kung Fu Shaolin , he aquí un pequeño fragmento del evento en video.
Revista Artes Marciales – Grupo Mina – 2006

Eat, Sleep, Kung Fu
En Agosto 2010 estudiantes de SiFu Shi Yan Ming de varios países nos adentramos en la Republica Popular de China para practicar artes marciales en Shaolin, Dengfeng y en Zhumadian, lugares donde los hermanos de SiFu, tienen escuelas y es posible quedarse por periodos de tiempo a entrenar y conocer mas sobre la cultura de ese país.
El entrenamiento es tan agotador que apenas da tiempo de lavarse y dormir un poco antes que sea hora de volver a entrenar, estamos tan agotados que ya no se ni cuantos días llevamos aquí, pero ahora que tengo unos minutos para sentarme y escribir me doy cuenta que no han sido tantos, lo que sucede es que uno de verdad se pierde en este entorno, no hay televisión, no hay señal de celular ni por supuesto Internet, los chicos de mi habitación Eric, HengLe y un servidor nos hemos conseguido un adaptador de corriente para conectar nuestras Mac y poder distraernos un poco, el entrenamiento comienza a las 6AM y desde ahí hasta las 10 PM que nos volvemos a acostar tenemos solo unas horas para comer, lavar nuestro uniforme y a veces tomar una siesta, es por eso que los chicos de Austria llaman a este sitio como “Eat, Sleep, Kung fu” pues en verdad no haces otra cosa.
Shi Shu (Tío Maestro) como llamamos al hermano de Shi Yan Ming se ha esmerado en verdad en atendernos muy bien, tenemos varios lujos que otras personas no tienen como un excusado occidental que ha sido una bendición, agua caliente en la regadera y una persona que cocina para nosotros. Los pequeños ratos libres han sido para conocer un poco la ciudad , HengDe (EU), Kim (Corea) y Sheila (Austria) hablan un poco de mandarín y eso nos a permitido caminar un poco por la ciudad y conseguir un refresco (Fanta ) americano y algunas otras cosas.
El entrenamiento en China es duro, muy exigente y exhaustivo, gracias al dolor que siento he descubierto músculos que no sabia que tenia antes, sobre todo los chicos se emocionan con el Sanda y el manejo de armas como el látigo de nueve secciones que casi no vemos en América.
Debo decir que los instructores que Shi Shu nos a puesto para aprender son muy buenos, jóvenes llenos de Chi, que no hacen otra cosa mas que Eat, Sleep, Kung Fu, pues por supuesto que son maestros de su materia, uno de ellos me platica, con su escaso ingles y mi pobre mandarín, que participó en la exhibición que estudiantes de Shaolin dieron en la ciudad de México hace unos años e intercambiamos algunas risas y a señas y gestos describimos el zócalo de la ciudad, la catedral y la bandera.
Por las noches Shi Shu nos lleva a conocer la ciudad, a tomar un helado, a contemplar las personas que hacen tai chi en la plaza, en fin parece que este lugar tiene una calma como la que solían tener nuestros pueblos en México, donde la gente se conocen todos entre si.
Los días pasan muy pronto y antes que me de cuenta es tiempo de regresar para mi, algunos chicos de Austria regresan el mismo día que yo y algunos mas se quedaran por mas tiempo, al regresar en las 12 horas de avión me doy un tiempo para completar esta pequeña nota y reflexionar al respecto; nos quejamos de clases de dos horas o que no tenemos tiempo para practicar y estos amigos entrenan diario 8 horas, ahora el volver a mis 3 horas habituales de practica en México siento que serán como vacaciones, hacemos muchas excusas para nosotros mismos todo el tiempo, no puedo entrenar por que me duele el estómago, no puedo entrenar por que tengo gripa, no aguanto tantas horas etc. etc. y la verdad es que solamente necesitamos un poco de determinación para hacer las cosas que queremos, Kung Fu no solo es el arte marcial, también es el trabajo, la escuela, la dedicación a nuestras actividades diarias y siempre podemos darles un poco mas de atención, así que ;
Eat, Sleep, Kung Fu!!!!

Por Daniel Corona (Shi Heng Yi)
Para la revista KATANA Agosto 2010
Una vez más el grupo esta conformado por personas de todo el mundo, estudiantes de Shi Yan Ming de USA, Albania, Europa, Corea, Sudamérica y un servidor de México hemos decidido volver a China , pero esta vez con un objetivo diferente; a entrenar en la escuela de ShiXu hermano de sangre de nuestro SiFu que nos espera para tres semanas de entrenamiento en su escuela en las afueras de Shaolin llamada Shaolin Wenwu School.
Pero por supuesto no podemos ir a China sin visitar el legendario Templo , así que los primeros días serán para llegar de nuevo a Dengfeng antiguo pueblo hoy ciudad donde se ubica el monasterio.
Tan solo 8 horas antes de la salida se nos ha informado que SiFu Shi Yan Ming no podrá asistir al viaje , la noticia nos ha desanimado profundamente y algunos pensamos incluso en cancelar , que objeto tiene viajar a China cuando el mejor maestro del mundo se queda aquí en Nueva York , algunos comenzamos a llamar a las aerolíneas para ver si podemos cancelar cuando el compañero Shi Heng Zhi de USA nos reúne para explicarnos la situación y hacer que no desistamos de nuestro viaje; SiFu no puede ir por que justo mañana se firmará el contrato de compra de las 88 hectáreas para la construcción del Templo en Nueva York , apenas hace un mes se firmo el convenio para el terreno en México donde se construirá en el sur de este país y hoy la noticia de que iniciamos también en USA es fabulosa aunque llega en un momento
en el que todos esperábamos viajar juntos con SiFu así que no ha tenido el mismo impacto en nuestro ánimo.
Ustedes deben ahora asistir y representar a nuestro templo en China – continua Zhi - así que no se pongan cabizbajos , hay que trabajar , representar. Además ahora este viaje tiene un nuevo objetivo para ustedes – Agrega Shi Heng Lon ; demostrar en China que no están siempre a la sombra de su SiFu y lo necesitan para todo, sino que pueden solos también, y tienen ahora la misión de estrechar relaciones con su tío en China y hermanos de Austria que ya van en camino para allá –finaliza.
Así que colgamos los teléfonos y agarramos maletas , vámonos! En China tendremos poco acceso al Internet así que los que gusten tendrán que seguirnos cuando se publique este articulo al regreso.
Esta experiencia será distinta, tendremos la oportunidad de conocer más al hermano de SiFu y tendremos que valernos solos.
Shi Heng De , el mayor de todos nosotros y el único que habla mandarín será el guía de esta expedición , ¡ ahora si ! ¡solitos en China !
PD.- Cuando sea posible subiremos algunas fotos a nuestro Facebook

por Shifu Shi Yan Ming
“Chan Quan Yi Ti”: Las artes marciales y la filosofía no son sino una sola cosa.
El cuerpo es la mente; la mente es el cuerpo. No se pueden separar.

Shifu Shi Yan Ming - Forma de Garrote de Shaolin
A lo largo de la historia del Templo Shaolin, ha habido muchas leyendas y mitos famosos que son la fuente de rumores y creencias sobre las habilidades de los Monjes Shaolin. Quizás la más famosa es la historia de cómo trece monjes salvaron la vida del emperador Li Shi Min, que a cambio otorgó muchos regalos y honores al Templo Shaolin. Cuando estaba en el poder, le dio 40 qing (660 acres) de tierra al Templo, un Ziluo Jiasa (túnica púrpura) a cada monje, y todos los monjes recibieron el título de General. Al Templo también se le permitió tener su propio ejército.
Si puedes visitar el Templo Shaolin, verás algunos restos y reliquias que todavía hablan de aquellos tiempos. Uno de ellos es una enorme y verde estela (monumento de piedra) que el propio Emperador firmó. También hay dos árboles que pasan casi desapercibidos por la gente común. Pocos saben que esos árboles estuvieron ahí el día en que el Emperador otorgó los títulos, y que por lo tanto también recibieron el título de General, junto con los monjes. Se llaman Da Jiang Jun, “Gran General Árbol”, y Er Jiang Jun, “Segundo General Árbol”. Tienen miles de años de edad, y algunos de los garrotes de los monjes se han tomado de ellos. Este ejemplo de la historia de Shaolin es un gran ejemplo de “Chan Quan Yi Ti” (Literalmente, el puño y el Chan son un sólo cuerpo). La mezcla del Budismo Chan y las Artes Marciales es lo que acuñó el dicho “Shaolin quan bang tian xia wu lin zeng zong” (El puño de Shaolin y el garrote de Shaolin son los mejores bajo el cielo).
Los monjes de Shaolin han practicado las formas de manos y de garrote por miles de años. La palabra “monje” es sinónimo de paz, de compasión, de armonía, de inteligencia, pero sobre todo de responsabilidad hacia las personas, ayudar a otros, compartir la filosofía con otros y comprender el sufrimiento de otros. Es por esta razón que cuando los monjes de Shaolin tuvieron la necesidad de ir a la guerra, para detener la violencia, o se veían obligados a pelear, evitaban usar armas que pudieran matar fácilmente, como las espadas o los sables. Era mejor usar técnicas de Chin Na (capturar y someter) o Dian Xue (Dim Mak en cantonés; presionar arterias y puntos específicos para dejar al enemigo inconsciente) y, en casos extremos, usar el garrote para noquear al oponente. Esperaban que cuando se despertara, el oponente se diera cuenta de que su lucha era innecesaria, y entendiera que matar a otros es malo. En el peor de los casos, cuando se despertara, no habría nadie ahí. Los monjes decian que el hombre caído debía darse cuenta que su pelea había sido inútil y aprender de eso. De esta manera, se convertiría en mejor persona.
Además de esto, el garrote de Shaolin se convirtió en una herramienta muy común. Cuando los monjes viajaban, no les gustaba cargar armas, pero un buen garrote es también una buena herramienta para quitar obstáculos del camino, saltar un arroyo o usarlo como bastón cuando se está cansado.
Cada estilo tiene su propia manera de mejorar sus técnicas y ventajas, y también muestran un método para que el practicante se mejore a sí mismo: “Qiang Za Yi Tiao Xian, Gun Da Yi Da Pian”. Esta frase significa que el practicar con el garrote ayuda al practicante a desarrollar un sentido del espacio y lo que hay a su alrededor, pues es un arma que se mueve en todas direcciones. Una lanza, por el contrario, se mueve en línea recta. Hay un dicho sobre los sables que dice “Dan Dao Kan Shou” (Cuando uses un sable, cuida tus manos), y “Shuang Dao Kan Zhou” (Cuando uses dos sables, cuida tus codos). Aunque estas armas también se usan en Shaolin, el garrote es la más popular y se considera el arma principal del Shaolin. Muchos de sus movimientos sacan provecho de sus cualidades, como el hecho de que se puede tomar por cualquiera de sus partes y se utiliza en todas las direcciones. Esto permite al practicante dominar un rango más amplio y dar golpes más fuertes, debido a la fuerza que obtiene cuando se utiliza de ciertas maneras. La flexibilidad del garrote es otro factor importante, pues obtiene una fuerza adicional al ser arrojado hacia un objetivo. Además, aunque el garrote no tenga filo como una espada o punta como una lanza, tiene los mismos efectos cuando se utiliza como tal. Un golpe directo administrado como si fuera una lanza puede ser igual de poderoso. También permite al practicante atacar con rapidez desde diferentes direcciones.

Shi Yan Ming - Garrote de Shaolin
“Yan Guan Liu Lu, Er Ting Ba Fang” – Los ojos pueden ver en seis direcciones, los oídos pueden escuchar en ocho. Al llegar a cierto nivel, no necesitas ver todo a tu alrededor, sino que tus sentidos se desarrollan lo suficiente para que puedas estar consciente de lo que te rodea tan sólo con escucharlo. En muchas formas y ejercicios de garrote, hay una parte donde los practicantes deben mover el garrote en formas elegantes y graciosas y en las ocho direcciones, haciéndolo girar con fuerza y destreza. Muchas personas creen que estos ejercicios se hacen sólo para fanfarronear o hacer alarde de las propias habilidades, pero cada movimiento se añadió por una razón específica. El practicante debe hacer estos movimientos con gran velocidad, pues al realizarlos el garrote debe usarse como un bat de béisbol para tirar piedras y otros objetos hacia los oponentes. cada movimiento debe hacerse siempre rompiendo los propios límites.
Los movimientos del garrote han originado algunas leyendas. Se dice que al hacer girar el garrote muy rápido, con los movimientos adecuados, puedes crear una especie de escudo que te puede proteger. Es decir, como el garrote gira tan rápido en todas las direcciones, no hay manera de atravesarlo sin ser golpeado. Se dice que incluso cuando los enemigos tirar rocas u objetos para atacar a los monjes, no podían alcanzar su objetivo. Los repelía el garrote. El dicho “Feng Yu Bu Tou” significa que ni siquiera el viento y la lluvia podían atravesar. Las leyendas cuentan de un monje al que le podías arrojar agua y no se mojaba. Repelía toda el agua – “Po Shui Bu Tong”. Esta creencia o filosofía es lo que realmente define lo que el practicante de garrote debe tener en cuenta cuando practique. Debes hacerte alcanzar el límite, alcanzar lo que parece un mito. Este reto constante es por sí mismo lo que confiere el dominio del garrote.
En el Shaolin todo tiene un significado, todo tiene un método y una explicación. Igual que en el dicho: “Chan Quan Yi Ti”, la filosofía Chan no sólo se expresa en rezos o en meditación; se expresa en todos los sentidos y en las artes marciales. Los movimientos de las artes marciales tienen un doble sentido: el sentido marcial y su base en el Chan. Por ejemplo, hay movimientos en las formas de garrote donde parece que el monje está cortando el pasto, como si el garrote fuera un machete o tijeras. En el combate, este movimiento se utiliza para hacer caer al enemigo al golpear sus talones. Pero este movimiento tiene un cimiento que los practicantes deben siempre recordar: el cortar la hierba en sus vidas, que significa ver las cosas con más profundidad y claridad, sin que la hierba las cubra. Para los monjes, la hierba también representa las cosas malas que tenemos que limpiar de nuestras vidas.
Por Guillermo García Salmorán
Para la revista DND, Diciembre de 2009
Un nuevo año se aproxima, y con él nuevas metas y sueños que cumplir. El 2010 será especial para todos los mexicanos de corazón, ya que celebraremos el Bicentenario de nuestra Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana, además de que tendremos que redoblar esfuerzos para sacar adelante al país. Nuestros gobernantes nos pintan un panorama poco alentador, pero no hay que dejarse llevar por las tempestades. No es la primera vez que México está en crisis económica; de hecho, desde que tengo uso de razón los mexicanos hemos estado en aprietos y siempre salimos adelante. Lo peor que podemos hacer es darnos por vencidos.
Por Guillermo García Salmorán
Artículo publicado en la revista “Directorio Nacional Deportivo”, Diciembre de 2009
Cuando una persona busca ingresar a una escuela de artes marciales, siempre desea que su maestro sea bueno en su técnica, pero ¿será eso lo único importante? ¿Qué ocurre con la humildad, honestidad y demás valores? ¿Acaso sólo es buscar a un maestro que tire buenas patadas y dé buenos golpes? Habrá a quien únicamente le interese esa parte, pero se supone que un maestro debe ser un espejo que refleje virtudes a sus estudiantes, ¿o no?

La realidad sobre la situación actual del Templo Shaolin de China queda al descubierto en el reciente viaje de los discípulos de Shi Yan Ming a China. ¡Lee toda la crónica!
Por Shi Heng Yi (Daniel Corona)
Hace 7 años que Sifu Shi Yan Ming visitó China por última vez. Muchas cosas han pasado desde entonces y ahora creo que Sifu empieza a sentir que debe visitar pronto a sus maestros más viejos, pues un día muy cercano ya no estarán. Así que ha decido volver a Shaolin a visitar a sus seres queridos, familiares y amigos, en una travesía hacia oriente a la que ha invitado sólo a un pequeño grupo de discípulos y estudiantes, principalmente de EU y de algunos países donde Sifu tiene representación.
7º Día de la travesía de Shi Yan Ming y sus discípulos por La República Popular China
Llegada a Louyang y Dengfeng
Apreciar a todos los budas de Louyang nos ha tomado casi todo el día y hay que correr al autobús que nos llevará a Deng Feng. Nuestro chofer, “Mad Max”, como lo han llamado los chicos por la forma en que maneja, hace gala de su pericia al conducir y hemos llegado en tiempo récord, pero no lo suficiente como para aprovechar el día. Así que Heng Zhou realiza una vez más la votación para decidir que hoy pasaremos el día en la escuela de Artes Marciales Shi Xiao Long del amigo de Shi Yan Ming, quien nos ha invitado a conocer su escuela y practicar con ellos. Así que nos dirigimos a Deng Feng, pero a la ciudad, no al Templo, que está a unos 10 minutos de la ciudad.
Al entrar a Deng Feng, muchas dudas se han aclarado. Es increíble la cantidad de escuelas de artes marciales. Parece un pueblo dedicado todo al arte marcial. Las calles llenas de negocios y avenidas amplias muy modernas y con luces de neón donde todo se llama Shaolin: “Shaolin Breakfast”, “Shaolin Weapons Store”, “Shaolin Car Servce (Servicio de lavado de autos Shaolin)”. Hacia donde voltees, dice “Clases de Kung Fu”, “Clases de auténtico Shaolin”, “Escuela Shaolin de Kung Fu”, “Escuela Kung Fu Wu Shu Shaolin”, “Monjes Shaolines auténticos aquí”; en las calles te dan folletos y volantes de “aprende con monjes shaolines auténticos”, “¡Vuélvete discípulo Shaolin! ¡Todo incluido! Hospedaje y clases” (Sifu Shi Yan Ming muere de la risa cuando le toca un incauto que le ofrece un volante de estos). En fin, ¡todo es Shaolin! Andy, nuestro guía, nos explica que la población en Deng Feng es de 100,000 habitantes, donde 15,000 son estudiantes de Kung Fu y 5,000 estudian otras artes marciales. En las calles, caminan niños vestidos de artistas marciales, otros cargando armas y dummies. En total, Deng Feng tiene 80 escuelas de Wu Shu Kung Fu, que albergan en sus habitaciones a 12,000 de los 15,000 estudiantes, el resto son turistas que se albergan en hoteles.
Hemos llegado al punto clave de nuestra expedición por China. Todos están listos para visitar el Templo Shaolin. Cada quién trae su cámara, dos baterías, estuche, etcétera No pueden fallar las fotos hoy. Por primera vez, veremos de qué se trata realmente el Templo Shaolín, así que ¡vámonos ya! 
El camino es bonito, pero muy moderno para mi gusto. Me imaginaba algo así como un camino de terracería o de piedra. ¡Esto es una autopista de cuatro carriles! El viaje dura sólo 8 minutos gracias a “Mad Max”, y al llegar siento que me equivoqué de lugar. ¿Seguro que es aquí, Mad Max? Esto no parece el Templo Shaolín. Esto parece Six Flags o Disneylandia. Comercios por todas partes, autobuses con turistas franceses, españoles, estadounidenses y chinos, principalmente, hacen fila para entrar al estacionamiento. Hay letreros de “Aprende Kung Fu con verdaderos Shaolines” en las tiendas. El colmo: ¡las cabinas de teléfono público tienen un Da Mo de adorno! ¡Y la entrada cuesta nada más y nada menos que 250 yuanes (350 pesos)! Pagamos y entramos por los torniquetes, y de ahí hay que caminar un poco más. Pasamos a un lado de la escuela de wushu que está dentro del Templo Shaolín, llamada Wu Shu Kwon, donde el director está esperando a Sifu para saludarlo y tomarse unas fotos con él. Ambos ríen y parecen contentos, pues no entiendo nada de lo que hablan. De ahí, seguimos caminando hasta llegar al Templo Shaolín. La puerta de entrada es exactamente como se ve en las películas y revistas, excepto que está llena de gente tomándose la foto. Al entrar, hay que dar empujones y jalones para que te den un minuto para sacarte la tuya, pero no me puedo ir de China sin tener mi clásica foto a la entrada de Shaolín, así que hay que usar el Kung Fu para dar un par de empujones más y que Heng Sheng corra a sacarme la foto. ¡Listo! ¡Quedo padrísima! ¡Ahora ya puedo regresar a México a decir que soy el único chilango de 1.70 de altura con complexión delgada, y de pelo negro que ha estudiado en Shaolín!
Después de las fotos, entramos a los patios del Templo, no se puede ni caminar de tanta gente que hay. Un grupo de monjes vestidos de naranja está a la entrada ofreciendo incienso, y uno de ellos reconoce a Shi Yan Ming y lo saluda, pero Shi Yan Ming no se acuerda de él y le pregunta “¿Quien es tu maestro?” El joven responde, “No soy de aquí, sólo trabajamos medio tiempo, pero lo he visto a usted en la televisión”. Seguimos avanzando, y en encontramos a otro monje ofreciendo incienso a los turistas a la entrada de un salón. Sifu lo saluda y el monje se le queda viendo como haciendo un esfuerzo por reconocerlo. De pronto, se le abren los ojos y exclama “¡Shi Yan Ming! ¡Eres tú!”, y ambos ríen y se dan un abrazo y platican un poco. Un compañero de Nueva York se aproxima a Sifu y le pregunta, “¿A él sí lo conocía? ¿Es monje?”, y Sifu le responde, “Él era el conserje cuando yo vivía aquí”. Continuamos caminando, y a mi paso volteo a todas partes y me pregunto, “¿dónde entrenaran los monjes? No hay ni un pedacito de patio libre para practicar”. Le pregunto a Andy, nuestro guía, “Andy, ¿me harías favor de traducir? Quiero preguntar a los monjes de aquí dónde entrenan y si puedo tomar unas fotos”. Andy me acompaña y le preguntamos a unos chicos literalmente “disfrazados” de monjes, que responden, “No lo se. Nosotros sólo usamos el uniforme de trabajo, pero los que practican artes marciales están afuera en las escuelas”.
Los monjes Shaolin que aún vivían en el templo hasta antes de su apertura al público en los años 80 han decidido que lo mejor para ellos es abrir sus escuelas en las afueras de Shaolin y en otros países, así que todo el día pasa sin que veamos a uno solo practicar. Entonces, ¡Pues qué diablos! ¡Nosotros practicaremos en su lugar! Heng Zhou, el mayor de nuestra comitiva de Nueva York, se abre paso en un rincón a la entrada del Templo y nos hacemos un cuadrito para practicar. La gente se nos queda viendo y nos empiezan a tomar fotos y aplaudir. ¡Que ironía! ¡Estudiantes Nueva York practicando Kung Fu en el Templo Shaolin de China, teniendo como espectadores a un grupo de amigos chinos disfrazados de monjes que nos aplauden y ríen cada vez que Zhou hace un mortal!
Creo que ya visitamos todos los puntos del lugar, hasta que Sifu nos dice, “Esperen aquí”, entra por una puerta que da a un pasillo diferente, donde no está permitido el paso al público, y tras unos cinco minutos sale y nos dice que pasemos. Al entrar, hay un área restringida y llegamos a un lugar donde hay unas habitaciones. Aquí es donde realmente viven los pocos monjes Shaolín auténticos que quedan, y aquí está el maestro de Shi Yan Ming esperándonos para invitarnos unos fideos. Éste es el momento que habíamos estado esperando, conocer el auténtico Shaolin y no el del turista. Pero a decir verdad no hay mucho que conocer; de los monjes que aún viven ahí, sólo unos pocos practican artes marciales. Los demás hacen lo que Sifu llama “Sleeping Style, el Estilo Dormilón”. La verdadera actividad fuerte de las artes marciales está afuera, en las escuelas de wushu. Sobre todo, la gente prefiere la del Wushu Kwon y la de Shi Xiao Long, que son las más prestigiadas. Pero de cualquier forma, el simple hecho de estar aquí, en una sala privada del Templo Shaolin, compartiendo unos fideos con nuestro abuelo-maestro, “Shi Gong”, es fascinante. Esto es a lo que veníamos, a conocer a la familia, y creo que ha valido la pena. Shi Heng Zhi, nuestro hermano mayor, levanta un vaso y dice a Shi Gong, “Creo que hablo por todos: queremos agradecerle que nos haya recibido y este ha sido el momento más emocionante de todos. Siento que viajé miles de kilómetros, y aún así me siento en casa”.
El resto de los sucesos los contaremos poco a poco en otros artículos: sobre qué es el Templo Shaolin hoy en día, y todo lo demás que visitamos ahí mismo en los días siguientes, como la cueva de Da Mo, los pozos de agua de Hui Ke, la tumba de Fu Yu y muchas cosas más. Pero creo que lo que dice Sifu es más que cierto: “El hecho de visitar el Templo Shaolin de China te resuelve muchas dudas”. Cuando sabes lo que fue y ves lo que es ahora, es cuando más valoras el poder contar con alguien como Sifu en nuestro país; es entonces cuando te das cuenta de todo lo que vale el poder aprender de un auténtico monje Shaolín, no uno de medio tiempo, sino de poder tener un contacto con lo que realmente fue hace años el Templo y su autentica filosofía.
Mi conclusión particular es que el Templo Shaolín de China es un símbolo, así como el Ángel de la Independencia o las ruinas de Teotihuacán lo es para nosotros, pero nadie va a las ruinas de Teotihuacán a aprender antropología; para eso se va a la universidad, y después de la universidad regresas a las ruinas a apreciar y observar lo que aprendiste. Eso es lo que yo creo que es Shaolin hoy en día. Los auténticos monjes de Shaolin que aún quedan viven en el extranjero ,donde han puesto sus escuelas, y los que quedan en el Templo Shaolin de China, no toman discípulos de ninguna otra nacionalidad, más que niños que, con el consentimiento de sus padres, dedicarán su vida al proceso de recibir el legado de su mentor, que incluyen el arte marcial, en una tercera parte, y la religión el resto del tiempo. Lo que sí hay es miles de extranjeros en las escuelas de los alrededores, y la verdad es que ya hay muy poco interés en China por volverse monje Shaolin. Es decir, ¿para qué? Si quieres aprender artes marciales, las mejores escuelas de China están en las afueras del Templo, y no tienes que vivir modestamente ni hacer vida monástica. Entonces, pues no tiene mucho caso. Somos nosotros, los occidentales, los que estamos obsesionados con la idea de poder decir “Soy Monje Shaolin”, cuando buscamos impresionar a los incrédulos y ganar adeptos para nuestra escuela. Pero platicando con unos chicos de la escuela de Shi Xiao Long, les pregunto: “¿No desearían ser monjes de Shaolin?”, y me responden, “¿Para qué? ¿Estar todo el día encerrado sin hacer nada, ayunando y sin poder hacer lo que yo quiera? ¡Para nada!”
Al final del día, Sifu Shi Yan Ming nos reúne y nos dice, “Por eso era importante que vinieran, para que ustedes mismos resolvieran sus dudas, y por esto es importante que construyamos el Templo Shaolin de Estados Unidos, para que la enseñanza antigua y original tenga un lugar dónde renacer y poder servir a mucha gente”.
Continua leyendo día a día la travesía por China en nuestro blog: www.KungFu.org.mx
Visita la galería de imágenes del viaje en: http://www.kungfu.com.mx/galeria/
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