Un año menos, un año más

Por Guillermo García Salmorán

Para la revista DND, Diciembre de 2009

Un nuevo año se aproxima, y con él nuevas metas y sueños que cumplir. El 2010 será especial para todos los mexicanos de corazón, ya que celebraremos el Bicentenario de nuestra Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana, además de que tendremos que redoblar esfuerzos para sacar adelante al país. Nuestros gobernantes nos pintan un panorama poco alentador, pero no hay que dejarse llevar por las tempestades. No es la primera vez que México está en crisis económica; de hecho, desde que tengo uso de razón los mexicanos hemos estado en aprietos y siempre salimos adelante. Lo peor que podemos hacer es darnos por vencidos.

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El Buen Maestro

Por Guillermo García Salmorán

Artículo publicado en la revista “Directorio Nacional Deportivo”, Diciembre de 2009

Cuando una persona busca ingresar a una escuela de artes marciales, siempre desea que su maestro sea bueno en su técnica, pero ¿será eso lo único importante? ¿Qué ocurre con la humildad, honestidad y demás valores? ¿Acaso sólo es buscar a un maestro que tire buenas patadas y dé buenos golpes? Habrá a quien únicamente le interese esa parte, pero se supone que un maestro debe ser un espejo que refleje virtudes a sus estudiantes, ¿o no?

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Templo Shaolin de Henan

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La realidad sobre la situación actual del Templo Shaolin de China queda al descubierto en el reciente viaje de los discípulos de Shi Yan Ming a China.  ¡Lee toda la crónica!


El Templo Shaolin de Henan en la Actualidad

Por Shi Heng Yi (Daniel Corona)

 

 

Hace 7 años que Sifu Shi Yan Ming visitó China por última vez. Muchas cosas han pasado desde entonces y ahora creo que Sifu empieza a sentir que debe visitar pronto a sus maestros más viejos, pues un día muy cercano ya no estarán. Así que ha decido volver a Shaolin a visitar a sus seres queridos, familiares y amigos, en una travesía hacia oriente a la que ha invitado sólo a un pequeño grupo de discípulos y estudiantes, principalmente de EU y de algunos países donde Sifu tiene representación.

 

Templo Shaolin de Henan

 

 

7º Día de la travesía de Shi Yan Ming y sus discípulos por La República Popular China

Llegada a Louyang y Dengfeng

 

Apreciar a todos los budas de Louyang nos ha tomado casi todo el día y hay que correr al autobús que nos llevará a Deng Feng. Nuestro chofer, “Mad Max”, como lo han llamado los chicos por la forma en que maneja, hace gala de su pericia al conducir y hemos llegado en tiempo récord, pero no lo suficiente como para aprovechar el día. Así que Heng Zhou realiza una vez más la votación para decidir que hoy pasaremos el día en la escuela de Artes Marciales Shi Xiao Long del amigo de Shi Yan Ming, quien nos ha invitado a conocer su escuela y practicar con ellos. Así que nos dirigimos a Deng Feng, pero a la ciudad, no al Templo, que está a unos 10 minutos de la ciudad.

Al entrar a Deng Feng, muchas dudas se han aclarado. Es increíble la cantidad de escuelas de artes marciales. Parece un pueblo dedicado todo al arte marcial. Las calles llenas de negocios y avenidas amplias muy modernas y con luces de neón donde todo se llama Shaolin: “Shaolin Breakfast”, “Shaolin Weapons Store”, “Shaolin Car Servce (Servicio de lavado de autos Shaolin)”. Hacia donde voltees, dice “Clases de Kung Fu”, “Clases de auténtico Shaolin”, “Escuela Shaolin de Kung Fu”, “Escuela Kung Fu Wu Shu Shaolin”, “Monjes Shaolines auténticos aquí”;  en las calles te dan folletos y volantes de “aprende con monjes shaolines auténticos”, “¡Vuélvete discípulo Shaolin! ¡Todo incluido! Hospedaje y clases” (Sifu Shi Yan Ming muere de la risa cuando le toca un incauto que le ofrece un volante de estos). En fin, ¡todo es Shaolin! Andy, nuestro guía, nos explica que la población en Deng Feng es de 100,000 habitantes, donde 15,000 son estudiantes de Kung Fu y 5,000 estudian otras artes marciales. En las calles, caminan niños vestidos de artistas marciales, otros cargando armas y dummies. En total, Deng Feng tiene 80 escuelas de Wu Shu Kung Fu, que albergan en sus habitaciones a 12,000 de los 15,000 estudiantes, el resto son turistas que se albergan en hoteles.

Hemos llegado al punto clave de nuestra expedición por China. Todos están listos para visitar el Templo Shaolin. Cada quién trae su cámara, dos baterías, estuche, etcétera No pueden fallar las fotos hoy. Por primera vez, veremos de qué se trata realmente el Templo Shaolín, así que ¡vámonos ya! Templo Shaolin de Henan China

El camino es bonito, pero muy moderno para mi gusto. Me imaginaba algo así como un camino de terracería o de piedra. ¡Esto es una autopista de cuatro carriles! El viaje dura sólo 8 minutos gracias a “Mad Max”, y al llegar siento que me equivoqué de lugar. ¿Seguro que es aquí, Mad Max? Esto no parece el Templo Shaolín. Esto parece Six Flags o Disneylandia. Comercios por todas partes, autobuses con turistas franceses, españoles, estadounidenses y chinos, principalmente, hacen fila para entrar al estacionamiento. Hay letreros de “Aprende Kung Fu con verdaderos Shaolines” en las tiendas. El colmo: ¡las cabinas de teléfono público tienen un Da Mo de adorno! ¡Y la entrada cuesta nada más y nada menos que 250 yuanes (350 pesos)! Pagamos y entramos por los torniquetes, y de ahí hay que caminar un poco más. Pasamos a un lado de la escuela de wushu que está dentro del Templo Shaolín, llamada Wu Shu Kwon, donde el director está esperando a Sifu para saludarlo y tomarse unas fotos con él. Ambos ríen y parecen contentos, pues no entiendo nada de lo que hablan. De ahí, seguimos caminando hasta llegar al Templo Shaolín. La puerta de entrada es exactamente como se ve en las películas y revistas, excepto que está llena de gente tomándose la foto. Al entrar, hay que dar empujones y jalones para que te den un minuto para sacarte la tuya, pero no me puedo ir de China sin tener mi clásica foto a la entrada de Shaolín, así que hay que usar el Kung Fu para dar un par de empujones más y que Heng Sheng corra a sacarme la foto. ¡Listo! ¡Quedo padrísima! ¡Ahora ya puedo regresar a México a decir que soy el único chilango de 1.70 de altura con complexión delgada, y de pelo negro que ha estudiado en Shaolín!

Después de las fotos, entramos a los patios del Templo, no se puede ni caminar de tanta gente que hay. Un grupo de monjes vestidos de naranja está a la entrada ofreciendo incienso, y uno de ellos reconoce a Shi Yan Ming y lo saluda, pero Shi Yan Ming no se acuerda de él y le pregunta “¿Quien es tu maestro?” El joven responde, “No soy de aquí, sólo trabajamos medio tiempo, pero lo he visto a usted en la televisión”. Seguimos avanzando, y en encontramos a otro monje ofreciendo incienso a los turistas a la entrada de un salón. Sifu lo saluda y el monje se le queda viendo como haciendo un esfuerzo por reconocerlo. De pronto, se le abren los ojos y exclama “¡Shi Yan Ming! ¡Eres tú!”, y ambos ríen y se dan un abrazo y platican un poco. Un compañero de Nueva York se aproxima a Sifu y le pregunta, “¿A él sí lo conocía? ¿Es monje?”, y Sifu le responde, “Él era el conserje cuando yo vivía aquí”. Continuamos caminando, y a mi paso volteo a todas partes y me pregunto, “¿dónde entrenaran los monjes? No hay ni un pedacito de patio libre para practicar”. Le pregunto a Andy, nuestro guía, “Andy, ¿me harías favor de traducir? Quiero preguntar a los monjes de aquí dónde entrenan y si puedo tomar unas fotos”. Andy me acompaña y le preguntamos a unos chicos literalmente “disfrazados” de monjes, que responden, “No lo se. Nosotros sólo usamos el uniforme de trabajo, pero los que practican artes marciales están afuera en las escuelas”.

Los monjes Shaolin que aún vivían en el templo hasta antes de su apertura al público en los años 80 han decidido que lo mejor para ellos es abrir sus escuelas en las afueras de Shaolin y en otros países, así que todo el día pasa sin que veamos a uno solo practicar. Entonces, ¡Pues qué diablos! ¡Nosotros practicaremos en su lugar! Heng Zhou, el mayor de nuestra comitiva de Nueva York, se abre paso en un rincón a la entrada del Templo y nos hacemos un cuadrito para practicar. La gente se nos queda viendo y nos empiezan a tomar fotos y aplaudir. ¡Que ironía! ¡Estudiantes Nueva York practicando Kung Fu en el Templo Shaolin de China, teniendo como espectadores a un grupo de amigos chinos disfrazados de monjes que nos aplauden y ríen cada vez que Zhou hace un mortal!

Creo que ya visitamos todos los puntos del lugar, hasta que Sifu nos dice, “Esperen aquí”, entra por una puerta que da a un pasillo diferente, donde no está permitido el paso al público, y tras unos cinco minutos sale y nos dice que pasemos. Al entrar, hay un área restringida y llegamos a un lugar donde hay unas habitaciones. Aquí es donde realmente viven los pocos monjes Shaolín auténticos que quedan, y aquí está el maestro de Shi Yan Ming esperándonos para invitarnos unos fideos. Éste es el momento que habíamos estado esperando, conocer el auténtico Shaolin y no el del turista. Pero a decir verdad no hay mucho que conocer; de los monjes que aún viven ahí, sólo unos pocos practican artes marciales. Los demás hacen lo que Sifu llama “Sleeping Style, el Estilo Dormilón”. La verdadera actividad fuerte de las artes marciales está afuera, en las escuelas de wushu. Sobre todo, la gente prefiere la del Wushu Kwon y la de Shi Xiao Long, que son las más prestigiadas. Pero de cualquier forma, el simple hecho de estar aquí, en una sala privada del Templo Shaolin, compartiendo unos fideos con nuestro abuelo-maestro, “Shi Gong”, es fascinante. Esto es a lo que veníamos, a conocer a la familia, y creo que ha valido la pena. Shi Heng Zhi, nuestro hermano mayor, levanta un vaso y dice a Shi Gong, “Creo que hablo por todos: queremos agradecerle que nos haya recibido y este ha sido el momento más emocionante de todos. Siento que viajé miles de kilómetros, y aún así me siento en casa”.

El resto de los sucesos los contaremos poco a poco en otros artículos: sobre qué es el Templo Shaolin hoy en día, y todo lo demás que visitamos ahí mismo en los días siguientes, como la cueva de Da Mo, los pozos de agua de Hui Ke, la tumba de Fu Yu y muchas cosas más. Pero creo que lo que dice Sifu es más que cierto: “El hecho de visitar el Templo Shaolin de China te resuelve muchas dudas”. Cuando sabes lo que fue y ves lo que es ahora, es cuando más valoras el poder contar con alguien como Sifu en nuestro país; es entonces cuando te das cuenta de todo lo que vale el poder aprender de un auténtico monje Shaolín, no uno de medio tiempo, sino de poder tener un contacto con lo que realmente fue hace años el Templo y su autentica filosofía.

Mi conclusión particular es que el Templo Shaolín de China es un símbolo, así como el Ángel de la Independencia o las ruinas de Teotihuacán lo es para nosotros, pero nadie va a las ruinas de Teotihuacán a aprender antropología; para eso se va a la universidad, y después de la universidad regresas a las ruinas a apreciar y observar lo que aprendiste. Eso es lo que yo creo que es Shaolin hoy en día. Los auténticos monjes de Shaolin que aún quedan viven en el extranjero ,donde han puesto sus escuelas, y los que quedan en el Templo Shaolin de China, no toman discípulos de ninguna otra nacionalidad, más que niños que, con el consentimiento de sus padres, dedicarán su vida al proceso de recibir el legado de su mentor, que incluyen el arte marcial, en una tercera parte, y la religión el resto del tiempo. Lo que sí hay es miles de extranjeros en las escuelas de los alrededores, y la verdad es que ya hay muy poco interés en China por volverse monje Shaolin. Es decir, ¿para qué? Si quieres aprender artes marciales, las mejores escuelas de China están en las afueras del Templo, y no tienes que vivir modestamente ni hacer vida monástica. Entonces, pues no tiene mucho caso. Somos nosotros, los occidentales, los que estamos obsesionados con la idea de poder decir “Soy Monje Shaolin”, cuando buscamos impresionar a los incrédulos y ganar adeptos para nuestra escuela. Pero platicando con unos chicos de la escuela de Shi Xiao Long, les pregunto: “¿No desearían ser monjes de Shaolin?”, y me responden, “¿Para qué? ¿Estar todo el día encerrado sin hacer nada, ayunando y sin poder hacer lo que yo quiera? ¡Para nada!”

Al final del día, Sifu Shi Yan Ming nos reúne y nos dice, “Por eso era importante que vinieran, para que ustedes mismos resolvieran sus dudas, y por esto es importante que construyamos el Templo Shaolin de Estados Unidos, para que la enseñanza antigua y original tenga un lugar dónde renacer y poder servir a mucha gente”.

Continua leyendo día a día la travesía por China en nuestro blog: www.KungFu.org.mx

Visita la galería de imágenes del viaje en:  http://www.kungfu.com.mx/galeria/

La Religiosidad en China

Historia de la religiosidad en China.
Por Díaz Nieves Israel.
 

Dedicado a la tolerancia religiosa.        
 

       Introducción.

  A lo largo de toda la Historia humana, toda sociedad ha desarrollado una forma particular de hacer una espiritualidad en particular, esto es producto de querer explicar los fenómenos de su entorno, desarrollando la necesidad de creer que las cosas tienen una esencia trascendente y divina (llámese Dios, Tao, Kami, Teotl, Buda, etc), que dio origen a las cosas animadas e inanimadas, atribuyendo que dicha esencia se encuentra en cada cosa existente (roca, animal, estrella, etc.), siendo el hombre el ser que siente mas dicha presencia trascendental, China no es la excepción a esta regla histórica.


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Tenochtitlan confundida con Hang Shou

Tenochtitlán, confundida con la ciudad china de Hang Shou en el siglo XVI
JORGE LEGORRETA ESPECIAL

MEMORIAS DE LA CIUDAD /HISTORICO DISLATE
Tenochtitlán, confundida con la ciudad china de Hang Shou en el siglo XVI

En la plenitud del Renacimiento y producto de los asombrosos descubrimientos del Nuevo Mundo tuvo lugar en las elites científicas de Europa una confusión histórica, pues se creía que Tenochtitlán era la ciudad China llamada Quinsay o Hang-Shou. Esa creencia, muy difundida en ese entonces, estuvo basada en las referencias que de una parte del mundo hicieron dos grandes viajeros que vivieron distantes más de 200 años. Uno es Marco Polo, veneciano que conoció China a finales del siglo XIII, y el otro es Hernán Cortés, quien viajó a América a principios del XVI, cuando todavía se pensaba que las tierras descubiertas por Cristóbal Colón eran la India. Fue don Miguel León-Portilla quien descubrió que el autor de tal confusión fue Johannes Shöner (1477-1547), nacido en Nuremberg, cosmógrafo, matemático renacentista y constructor de los primeros globos terráqueos (México Tenochtitlan, metrópoli de China, Revista UNAM, septiembre 1990). Este y otros notables científicos se encargaban entonces de ir delimitando, en mapas y globos, los territorios descubiertos por Cristóbal Colón, Núñez de Balboa, Giovanni de Verrazano, Américo Vespuccio y Fernando de Magallanes, entre otros famosos navegantes.

Como es bien conocido, Marco Polo (1251-1324), con sólo 15 años de edad, acompañó a su padre Nicolo y a su tío Maffeo a un viaje, que duró 24 años, por las tierras de China y Mongolia, gobernadas por el emperador Kublai Kan; los tres partieron de Venecia en 1271 y regresaron en 1295; antes, padre y tío, sin Marco, habían realizado un recorrido semejante, aunque más corto en tiempo y extensión. De esa vasta experiencia, a su regreso a Italia, Marco Polo dictó al escribano medieval, Rusta Pissano o Rustichello da Pisa, su célebre libro Il milione (El millón), cuya primera versión francesa se publicó como Livre des merveilles o Les merveilles du monde (Libro de las maravillas o Las maravillas del mundo) y que posteriormente se popularizó también con el título de Viajes. El dictado del famoso libro lo hizo Marco Polo cuando estuvo preso como resultado de la guerra declarada en 1296 entre los reinos de Venecia y Génova. Liberado en 1299, se casó y vivió feliz como rico comerciante, hasta que la muerte lo sorprendió a sus 73 años. Dichas memorias fueron publicadas por vez primera en 1477, en Nuremberg, y la primera edición en español apareció en 1502.

De sus memorias del viaje a Asia, dictadas en la cárcel, destaca un apartado denominado En donde se habla de la muy noble ciudad de Quinsay o Kin-Sai, ciudad que gorbernó tres años y que algunos autores, como Maurice Collins según Elvira Bermúdez (Viajes, Ed. Porrúa, 1987: XXV), identifican con Hang-Chow, ciudad cercana a Shanghai. Marco Polo señala: "(…) Quinsay, que en nuestro idioma quiere decir Ciudad del Cielo, es la más noble y bella ciudad del mundo; tiene cerca de 100 millas de cintura (…) está toda sobre el agua y rodeada de agua. Hay un lago rodeado de maravillosos palacios, templos de ídolos. En medio del lago hay dos islas en las cuales hay un palacio espléndido, que parece el de un emperador (…) los indígenas son ídolatras" (Ed. Espasa Calpe, 1951, 141 pp.)

Casi 200 años después, en 1492, Cristóbal Colón, lector asiduo de Marco Polo, zarpó ilusionado hacia el Nuevo Mundo, seguramente llevando en la mente la referencia acerca de esta ciudad en el agua; en la biblioteca de Sevilla se conserva un ejemplar de las memorias de Marco Polo con notas de puño y letra de Colón; por supuesto, "esa ciudad construida sobre el agua" no la pudo conocer Colón por la sencilla razón que sólo tocó las costas centro-americanas en su cuarto y último viaje, e inclusive murió en 1506 sin saber que se trataba de otro continente separado de la India y del continente Asiático.

Otro lector de Marco Polo fue el geógrafo italiano Pablo del Pozzo Toscanelli, quien inspiró y, de alguna manera, sugirió a Colón el descubrimiento de América, basado en sus cálculos obtenidos de las referencias geográficas del ilustre viajero del siglo XIII.

Así pues, durante los dos primeras décadas del siglo XVI, el interés de los imperios europeos se dirigió más hacia las navegaciones transatlánticas que a incursionar al interior de las recientes tierras descubiertas, pero con las expediciones españolas dirigidas desde Cuba por Diego de Velázquez, la situación cambió, y fue entonces cuando se dio pie a la famosa confusión de nuestra ciudad de México con Quinsay. En 1522 la existencia de Tenochtitlán o Temixtitán fue conocida en Europa, pues Cortés la mencionó en la Segunda Carta de Relación, fechada el 30 de octubre de 1521 y publicada en Sevilla por Jacinto Crombreger el 8 de noviembre de ese año. Cortés comenta al rey Carlos V lo siguiente: "(Doy) cuenta de la grandeza y maravillosas cosas de esta gran ciudad y que serán de tanta admiración que no se podrán creer (…) es redonda; hay dos lagunas (…) una de agua dulce y otra mayor de agua salada (…) Temixtitlán está fundada en esta laguna salada (…) hay en esta gran ciudad casas de sus ídolos de muy hermosos edificios y entre estas mezquitas hay una que es la principal". (Cartas y documentos de Hernán Cortés, Ed. Porrúa, 1963, 73 pp.).

Con esas semejanzas es obvio que, como afirma León-Portilla, Shöner confundiera ambas ciudades con una sola, como lo expresó en 1523 en su libro titulado Acerca de las recientemente halladas islas y regiones, por orden de los reyes de Castilla y Portugal: "Siguiendo un largo circuito, hacia el poniente, partiendo de España, hay una tierra llamada México y Temistitan en la India Superior, que los antiguos llamaron Quinsay, es decir, la Ciudad del Cielo" (León-Portilla, op. Cit.)

Tal confusión persistió en pleno Renacimiento por lo menos 10 años más, hasta 1533 cuando Shöner construyó su último globo, en el que ubicó las tierras americanas descubiertas como un continente distinto y separado del Asia oriental. De entre los múltiples viajes de navegación continental que han sido determinantes para modificar la confusión histórica de Colón, Shöner y otros científicos de la época y, por tanto, contar con un conocimiento más preciso sobre el Nuevo Mundo, habrá que destacar los de tres navegantes: los cuatro viajes de Américo Vespuccio, realizados entre 1498 y 1502, a quien se debe el nombre de América; los dos de Giovanni de Verrazano, quien buscando Catay, la actual China de Marco Polo, exploró entre 1524 y 1527 las costas americanas desde Nueva York hasta Brasil, y por último, quizá el más importante, el de Fernando de Magallanes, quien bordeando la Patogonia argentina y al aventurarse por el Océano Pacífico, descubierto por Núñez de Balboa, fue el primero en llegar a Filipinas, islas del continente asiático; este único viaje del navegante portugués se llevó a cabo entre 1519 y 1521, precisamente cuando Cortés sometía y conquistaba el imperio mexica y la ciudad de Tenochtitlán.

Por todo esto, hoy sabemos muy bien que nuestra ciudad México-Tenochtitlán no se encuentra en China.

Articulo tomado de la Jornada Periodico nacional www.jornada.unam.mx


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Donde hemos Fallado?

¿EN DONDE HEMOS FALLADO?
Por. Brendan Lai Tat Chung. (1942 a 2002)1942 a 2002)
Maestro de Chi Xing Tang Lang Quan.
(Mantis siete estrellas)
 
…“Se supone que el Kung fu (1) nos enseña a ser humildes; desde su insondable profundidad hace que nos cuestionemos sobre que tanto es lo que sabemos actualmente. Aquellos que profundizan en su estudio no tienen la menor duda de lo poco que han aprendido. Debido a esta toma de conciencia es que se desarrolla un agudo interés en la búsqueda del conocimiento y una actitud de humildad en nosotros mismos. Sin embargo hay algunos en E.U. quienes exhiben una actitud de superioridad que incluso extienden haciendo declaraciones de si mismos con sus propios artículos. Puede ser que sean buenos exponentes de arte marcial, pero definitivamente pésimos maestros para ser un ejemplo a seguir.”
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Meditar mas util que mistico

Polemica en el Campo de la Neurologia
CIENTÍFICOS SOSTIENEN QUE MEDITAR PUEDE RESULTAR MÁS ÚTIL QUE MÍSTICO
 
Practicar la técnica de concentración ayudaría a disminuir el estrés y la ansiedad.
 
Eliana Galarza.
egalarza@clarin.com
 
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Grandes Confusiones

Fraudes famosos
Estas no son artes marciales chinas ojo !

A peticion de nuestros usuarios en esta sección del sitio , hemos colocado todos aquellos estilos, armas, y costumbres que se dice que son del Kungfu tradicional y sin embargo no lo son, OJO no decimos que sean malas pueden ser buenas , sin embargo NO SON ARTES MARCIALES CHINAS.

La siguiente es una lista de estilos y disciplinas que no existen en la cultura china, y sin embargo hay personas que han intentado hacerlas pasar por estilos del Kung-Fu. Con esto lo que pretendemos es informar a todo el publico en general , de que estas NO son Artes Marciales Chinas Tradicionales.

No queremos asegurar que no existen, pues aceptamos el hecho de que pueden existir en otras culturas, pero no en la china.

No dejes que te convenza cualquiera , antes era muy dificil corroborar quien era autentico y quien no , hoy tu puedes viajar a china con la misma facilidad que a cualquier otro pais y puedes ir al templo de shaolin como turista y eso no te vuelve un gran maestro verdad ?


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